La poda, sus características

blogerredas 2 diciembre, 2010 0



Para tener un jardín envidiado por todos, es decir, sano y hermoso, lo mejor que podemos hacer es mantenerlo en condiciones y realizar un cuidado constante sobre él. Por eso mismo, es necesario conocer las mejores formas para que todo brille y esté en su máximo esplendor en cada momento. Por eso, si hablamos de métodos efectivos para la atención de nuestros arbustos y plantas, una de las más conocidas formas de cuidado del jardín es la poda.

La poda es una técnica favorable como peligrosa para la planta en iguales cantidades, debido a que al tratarse de la supresión de algunas partes de las plantas leñosas, ya sean ramas o raíces, determina de alguna manera el futuro del árbol: una planta o arbusto mal podado puede llegar a morir.

Muchos se preguntarán cual es el objetivo de realizar una tarea que pudiera resultar para algunos nociva para las plantas, por el hecho de tener que seccionar algunas partes de las mismas; pues bien, para ese interrogante tenemos una muy buena respuesta, que está dividida en varios factores. Por un lado, la poda es esencial para el saneamiento de la planta, por el hecho de que al eliminar ramas muertas, dañadas o débiles se frenan las posibilidades de enfermedades o plagas.

Por otro lado, la poda se consolida como una buena forma de mantener la seguridad en nuestro jardín, ya que el cortar ramas inestables o muertas evita las posibilidades de accidentes. Además, es un proceso por el cual se realiza una tarea de formación de la planta, por la cual se configurará el aspecto del ejemplar para darle una estructura adecuada, de manera que no se crucen de manera molesta con otros ejemplares, o que obstruyan el paso.

En el caso de plantas que brinden frutas o flores, la poda es una herramienta fundamental para ellas, ya que el corte de las partes débiles hará que se generen mejores exponentes y más cantidad de los frutos tradicionales que da el arbusto.